El cultivo
Lo que inmediatamente llama la atención en el cultivo de patatas de consumo holandesas es el alto grado de mecanización. Los terrenos de cultivo son completamente llanos y los suelos no tienen piedras por lo que se puede labrar la tierra fácilmente con sembradoras, cosechadoras y otras máquinas. El material de siembra holandés, sano y certificado, la buena calidad de las tierras de cultivo, el clima, la formación y los conocimientos profesionales del productor y la mecanización contribuyen a obtener altos rendimientos. De hecho, el rendimiento de las patatas de consumo holandesas está entre los más altos del mundo.
Como complemento, los agricultores holandeses organizan varias veces al año tertulias donde comentan todo tipo de aspectos relativos a sus cultivos. Asimismo, los consultores de técnicas de cultivo de las casas comerciales o cooperativas a las que los productores suministran sus patatas, ofrecen asistencia técnica durante toda la temporada de producción. Estos consultores visitan regularmente a los productores, tanto durante el período de crecimiento, como durante la cosecha y el almacenamiento del tubérculo. El cuidado de la salud de las patatas forma parte también del buen proceso de cultivo. Así, en la prevención y el combate de la enfermedad denominada Phytophthora, causada por un hongo, las condiciones del tiempo desempeñan un papel importante. Por esta razón, cada vez, un mayor número de productores se une para compartir una estación meteorológica. Esta estación indica el riesgo de Phytophthora en un plazo de 24 horas. A base de este dato y con sus conocimientos y experiencia, el productor decide si es necesario el uso de plaguicidas como método de prevención contra este hongo tan temido entre los productores mundiales del sector. Queda claro que estas estaciones meteorológicas o "sensores" desempeñan un papel importante en el moderno cultivo ecológico del país holandés.

